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Limpiar el ordenador: ¿cómo hacerlo paso a paso y qué merece la pena recordar? Limpiar el ordenador: ¿cómo hacerlo paso a paso y qué merece la pena recordar?
Guías | 28/01/2026
Limpiar el ordenador: ¿cómo hacerlo paso a paso y qué merece la pena recordar?

Casi todos los jugadores sueñan con un ordenador rápido que no sólo tenga un aspecto estupendo, sino que también permita ejecutar sin problemas los juegos más recientes con los ajustes máximos. Sin embargo, no mucha gente sabe que el rendimiento se ve afectado no sólo por los componentes subyacentes, sino también por el orden de la carcasa. Con unos sencillos procedimientos, puedes mantener tu ordenador en perfecto estado y evitar así muchas consecuencias desagradables.

Limpiar el ordenador es una actividad rutinaria para muchos jugadores conscientes, que a veces se repite hasta dos veces al año. Limpiar a fondo los componentes y la propia carcasa puede llevar algún tiempo, pero sin duda merece la pena. No sólo hace que tu ordenador tenga mejor aspecto (esto es especialmente importante para los equipos colocados en una carcasa con ventana), sino que también funciona más rápido.

¿Por qué merece la pena limpiar el ordenador?

Muchos jugadores creen que los componentes rápidos y caros son los únicos que pueden proporcionar un alto rendimiento en los juegos. Aunque hay mucho de cierto en esta afirmación, incluso la mejor tarjeta gráfica o sistema de refrigeración de la CPU cubiertos por centímetros de polvo no darán la talla durante el juego. El polvo suele ser el mayor enemigo de la electrónica. En el caso de un ordenador no es diferente. Cuando se deposita sobre nuestros componentes, forma una capa a través de la cual la disipación del calor se hace mucho más difícil. Es un gran aislante, y esto puede significar no sólo temperaturas más altas, sino también una disminución del rendimiento. ¿Cómo es posible?

Los mejores ejemplos son los procesadores o las tarjetas gráficas. Están diseñadas para evitar su sobrecalentamiento. En caso de riesgo, estos chips son capaces de reducir automáticamente su potencia (la mayoría de las veces el reloj) para mantener una temperatura más baja. Y como puedes adivinar fácilmente: menor clocking = menos fotogramas en tus títulos favoritos y frecuentes y problemáticas caídas de FPS.

Una temperatura más alta también significa más tensión en nuestros componentes. Cada uno de ellos está formado por pequeños componentes (condensadores, microcircuitos). Estos, a su vez, cuando se exponen a un funcionamiento prolongado a altas temperaturas, simplemente se desgastan más rápido. Así que no puedes contar con que funcionen de forma fiable durante años. En situaciones extremas, ¡su durabilidad se reduce incluso a la mitad!

Los mayores costes energéticos y los niveles de ruido tampoco son insignificantes. Un ordenador más ruidoso no sólo puede molestarte a ti, sino también a tus compañeros de piso. Esto se debe a que los ventiladores que refrigeran los componentes tendrán que funcionar a mayor velocidad. Lo mismo ocurre con el consumo de energía. Un procesador que funciona en condiciones extremas viola el equilibrio entre el consumo óptimo de energía y el rendimiento. Esto, a su vez, puede dar lugar a facturas más elevadas.

Como puedes ver, merece la pena limpiar tu ordenador, porque aunque lleva un tiempo valioso y requiere cierta concentración, en la práctica aporta grandes beneficios. Entonces, ¿cómo hacerlo?

¿Cómo cuidar tu ordenador?

Limpiar tu ordenador parece un proceso difícil y complicado. En la práctica, sin embargo, es fácil, siempre que sigas unas cuantas reglas básicas. ¿Cómo ponerse manos a la obra?

Primero: prepara las herramientas necesarias

Para limpiar correctamente el ordenador de polvo, sólo necesitas unas pocas herramientas. La básica será una lata de aire comprimido, que nos permitirá soplar el exceso de polvo de los lugares de difícil acceso. Además, resultarán útiles unos bastoncillos de algodón (sirven, por ejemplo, para limpiar las aspas del ventilador) y un paño antiestático o un cepillo especial. Un destornillador pequeño también te resultará muy valioso. ¿Ya tienes las herramientas adecuadas? ¡Estupendo! ¡Es hora de seguir adelante!

Segundo - quita el lateral de la carcasa y los filtros de polvo que haya

Todas las carcasas están equipadas con filtros especiales que limitan la entrada de polvo en el equipo. Lo más frecuente es que estén colocados en la parte superior, en la inferior (el filtro que cubre el ventilador de la fuente de alimentación) y debajo del panel frontal. Estos son los que acumulan más suciedad, ¡y merece la pena empezar por quitarlos primero! Conviene limpiarlos con un paño húmedo. Debes hacer lo mismo con el panel lateral desmontado, en el que suele acumularse mucho polvo. Si es de cristal templado, ¡recuerda ponerlo en un lugar seguro mientras limpias el equipo!

Tercero: ¡desmonta con cuidado los componentes que lo requieran!

Algunos componentes del ordenador (como los ventiladores, la refrigeración de la CPU o la tarjeta gráfica) requerirán que los desmontes para limpiarlos de forma realmente eficaz. A veces, para ello basta con quitar algunos tornillos. Recuerda, no obstante, manipular el hardware con mucho cuidado. Si crees que sacar algún componente puede acabar en avería, es mejor que no lo hagas tú e intentes limpiarlo con un cepillo o bastoncillos de algodón.

Cuarto: recuerda los recovecos de la carcasa

Limpiar tu ordenador requiere atención. El polvo suele acumularse en los componentes, pero donde más se deposita es en los recovecos de la carcasa. Un buen ejemplo de ello es el lugar que suele llamarse "sótano" en las carcasas. Es el elemento que divide el espacio entre los componentes y la fuente de alimentación, al tiempo que oculta los cables. Sus recovecos requerirán sin duda una limpieza a fondo.

Quinto - Roma no se construyó en un instante

¿Has oído hablar de otros métodos eficaces de mantenimiento del ordenador, como sustituir la pasta conductora térmica o insonorizar la carcasa, pero te da miedo tomar tú mismo medidas más complicadas? Incluso una limpieza básica de los componentes y la eliminación del polvo persistente del interior pueden reducir la temperatura de tu equipo ¡hasta varios grados! No siempre es necesario recurrir a tratamientos complicados. Sin embargo, si crees que pasarían la prueba en tu caso, nada te impide pedir a alguien experimentado que te ayude a realizar un mantenimiento complejo. ¿Quizá así puedas hacerlo sin ayuda de nadie la próxima vez?

¡No hagas esto al limpiar tu ordenador!

Seguro que más de una vez se te ha pasado por la cabeza la idea de enchufar un aspirador y simplemente aspirar el interior del equipo o lavar los componentes del ordenador con agua. Sin embargo, ten en cuenta que son prácticas que te privarán muy rápida y fácilmente de componentes clave de tu ordenador. ¿Por qué?

Limpiar los componentes electrónicos con una aspiradora corriente no es peligroso para el usuario, pero sí para el hardware. En primer lugar, el cepillo de una aspiradora tradicional no es tan delicado y preciso como un cepillo pequeño. Es muy fácil alterar con él la delicada estructura de los sistemas y dañar componentes clave. Además, el tubo de plástico de una aspiradora puede ser propenso a acumular cargas. En la práctica, esto significa la posibilidad de transferir la carga a los componentes electrónicos y provocar un cortocircuito, que dañará nuestro equipo.

Peor aún parece la idea de lavar los componentes. No importa cuánto tiempo permanezcan después de tal "baño". La evaporación del agua de algunos componentes resultará imposible. Además, las propiedades de los materiales individuales también cambiarán, y esto significará daños.

También es muy importante desconectar el ordenador de la red. Limpiar equipos conectados a la electricidad es extremadamente peligroso. No sólo para los aparatos electrónicos, sino especialmente para ti. Para tu tranquilidad, es una buena idea desconectar completamente el ordenador de la red, y no sólo pulsando el botón situado en la fuente de alimentación.

¡Recuerda el sistema!

Limpiar el ordenador y sus componentes del polvo y la suciedad acumulada es una cosa. Sin embargo, no debemos olvidarnos del estado de nuestro sistema. También depende mucho de él. ¿Qué actividades pueden ayudar a mantener el disco en orden?

Por ejemplo

Trasladar los datos innecesarios a soportes externos: ¿tienes miles de fotos en el disco que no sólo ocupan espacio, sino que están dispersas en muchas carpetas? Sería una buena idea moverlas a una sola carpeta y ponerlas en una unidad externa o pendrive).

Elimina las aplicaciones que no utilices: ésta es la forma más sencilla, que casi todos los usuarios pueden manejar. Las aplicaciones no utilizadas ensucian no sólo el disco, sino también las carpetas e incluso el registro, donde se pueden encontrar entradas problemáticas. Además, sobrecargan notablemente el sistema, ya que algunos de sus procesos pueden ejecutarse en segundo plano.

Desactivar aplicaciones que interfieren en el inicio del sistema - ¿Tu sistema ya no se carga tan rápido como debería? ¿Al iniciarse muestra varias pestañas, que tienes que cerrar manualmente al cabo de un rato? ¡Nada difícil! Puedes solucionarlo de forma sencilla. Sólo tienes que abrir el administrador de tareas (combinación ALT + CTRL + SUPR) e ir a la pestaña "inicio". Luego busca las aplicaciones que se inician automáticamente al arrancar y haz clic en el botón "desactivar". ¡Así de fácil! ¿A que sí?

Limpieza de disco - ¿Quieres acelerar tu disco y tu sistema de forma rápida? Con el Limpiador de Disco del Sistema limpiarás tu disco de caché, archivos descargados innecesarios, archivos temporales de Internet y mucho más. Todo lo que tienes que hacer es seleccionar la unidad que te interesa con el botón derecho del ratón y hacer clic en "propiedades". Ahora sólo tienes que seleccionar "limpieza de disco" y marcar de qué archivos quieres que se encargue la "aspiradora" del sistema.

Limpiar o no limpiar: ésa es la cuestión

¿Te sigues preguntando si merece la pena ocuparse de tu ordenador? Si es así, te lo repito: sin duda merece la pena limpiar tu hardware. No sólo hará que funcione mejor, sino que también durará más, y esto puede ahorrarte no sólo posibles problemas, sino también dinero para nuevos componentes. Incluso acciones aparentemente pequeñas, como limpiar la carcasa de polvo, pueden reducir la temperatura de un componente hasta en varios grados, aumentando así el clocking del chip, y por tanto el rendimiento. Y probablemente es lo que más te importa en los juegos, ¿verdad?

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Damian del Equipo Génesis
Aficionado a retocar todo lo que se pueda retocar. En su tiempo libre, explora los recovecos del mundo de Azeroth.
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